jueves, marzo 21, 2013

Guía #digiteológica para entender Twitter

Raúl Méndez Yáñez, México.

#Digiteólogos del Twitter, ¡uníos!

(A 7 años de la salida del cascarón)

Introducción

Para quienes administramos una cuenta de Twitter (personal o institucional), esta herramienta resulta compleja, no entendemos por qué a veces un gran tuit en nuestra Time Line (TL) no tiene repercusión alguna, y otros, a los que le ponemos menos entusiasmo, son retutiteados (RT) y les dan muchos favoritos (Fav). Por qué personas con un perfil alógeno a nuestros intereses nos siguen, y otras, de repente, nos castigan con el látigo de su unfollow (UF).

Para realizar una aproximación al mundo y management de Twitter se recurrirá a una disciplina, la #digiteología. La #digiteología, se propone, es la rama de la teología dedicada a la reflexión digital. Bien puede ser un nuevo apartado de la Teología Sistemática abocado al estudio y análisis de las representaciones de lo divino en el mundo web, y particularmente, en las redes sociales.

En esta columna con anterioridad hemos referido la importancia de la “teología digital”1 realizando algunas elucubraciones sobre Facebook. No obstante, como ahí se mencionó, este término sigue refiriendo al formato y no al contenido. La teología digital es una base de datos digital de recursos teológicos, no un paradigma epistémico de desarrollo teológico. Por tal motivo se lanza como propuesta el término/hashtag de #digiteología.

Como primer ejercicio de #digiteología se presentarán algunas recomendaciones para administrar una cuenta de Twitter utilizando una metáfora eclesiástica: Twitter es una iglesia. Posteriormente se mostrarán algunas estrategias que las iglesias pueden seguir a partir del modelo de Twitter, y vendrá una segunda metáfora: La iglesia es Twitter. Para Ricoeur, una metáfora no es una mera comparación, sino la articulación de dos elementos que, aparentemente, no tienen nada que ver, la metáfora es desconcertante e impertinente. Pero como resultado de la conmoción inicial, el resultado es la creación de un nuevo sentido2. Es por eso que lo siguiente no se trata solo de comparar, sino de crear nuevas realidades teológicas imbricadas con el mundo digital.

Cabe señalar que no se dice “Twitter es como la iglesia”, pues si se tratara de una comparación explícita, deja de ser metáfora y se vuelve símil.

Con este ejercicio metafórico de doble hélice se pretende mostrar a los entusiastas de las redes sociales lo interesante que puede ser la teología, y a los teólogos y creyentes lo edificante de las redes sociales.

Guía #digiteológica para comprender Twitter

Twitter es una iglesia

Minimalismo. El rasgo más característico de Twitter es el límite de 140 caracteres para escribir una idea completa, hacer una o varia menciones, indicar la liga de la página o de la pic, e invocar un hashtag para el comentario. ¿Cómo se logra esta maravilla comunicativa? Eliminando todo lo barroco de nuestra gramática.

Si quiero decir “Yo no entiendo por qué las mujeres se tardan tanto tiempo en el baño. ¡Siempre lo hacen!”, eso ya consumió 88 caracteres, ¡más de la mitad de los disponibles en un tuit! En su lugar se puede escribir “#MujeresEnElBaño siempre se tardan”, que son solo 34 caracteres, ¡nos ahorramos el 60% de los espacios!3

Para eso eliminamos pronombres, algunos artículos y preposiciones (la trinidad de la gramática barroca en Twitter). Haciendo esto todavía queda espacio para añadir una liga con un artículo al respecto: http://www.chilango.com/general/nota/2011/03/15/las-80-cosas-que-los-hombres-odian-de-las-mujeres.

Esta liga aparecerá acortada por el propio Twitter, o mejor aún, se puede utilizar el acortador de URL de Google y quedaría así: http://goo.gl/pqpa8. Y aún nos queda espacio para mencionar a alguien o utilizar otro hashtag. Comparemos, como Caperucita Roja, el camino largo y el corto:

Largo

“Yo no entiendo porque las mujeres se tardan tanto en el baño. ¡Siempre lo hacen!” http://www.chilango.com/general/nota/2011/03/15/las-80-cosas-que-los-hombres-odian-de-las-mujeres.

Son 180 caracteres y sólo pusimos un comentario y una liga al respecto.4

Corto

#MujeresEnElBaño siempre se tardan http://goo.gl/pqpa8 #HistoriasDeLaVidaReal @manuelphysicist @razpenscrist @rulwolf

De hecho solo usamos 116 caracteres (¡nos sobraron 24!) y pusimos un comentario, la liga, ¡2 hashtag que ligan a dos grupos de interés, y 3 menciones!

Esta conversión comunicativa es como pasar del barroco tridentino a la arquitectura protestante que eliminó cualquier tipo de exceso que distrajera del mensaje divino de la Sagrada Escritura con la finalidad de que llegara a mayor cantidad de gente5. En Twitter es eliminar los aspectos suntuosos del lenguaje y privilegiar a la comunidad para que pueda percibir sencillamente nuestro mensaje.

Seguidores (FW). Como en cualquier iglesia, en Twitter los seguidores o followers (FW) son lo más importante. ¿Cómo se consiguen?, como en cualquier iglesia eso es todo un misterio. Desde luego se puede hacer evangelización y realizar invitaciones a conocidos en otras redes sociales, o incluso pagar por alguna publicad en algún lado. Pero, al momento, como cualquier evangelista honesto acepta, no existe un algoritmo de eficiencia que permita calcular un número o porcentaje de FW por cada evento o acción comunicativa. Como dice Evelyn Castillejos “en las redes sociales no existen expertos, todos estamos aprendiendo”6. Mucho menos existen gurús ni estrategias de efectividad comprobada, ni en Twitter ni en campañas evangelísticas. La voluntad no actúa por algoritmos.

Unfollow. ¿Por qué ya no me siguen?, o bien ¿por qué me han dado Unfollow (UF)? Es la misma extrañeza de cualquier pastor que, de repente, ve que un domingo sencillamente dejaron de ir algunos miembros. Se pregunta si fue por lo que dijo en el sermón pasado, si alguien comenzó a hablar mal, se aburrieron, o ¿qué?

Del mismo modo establecer la razón de los UF en Twitter no es simple, quizá fue un tuit que no agradó, alguien que comenzó a hacer spam a un usuario o la TL no era lo suficientemente atractiva. Como sea, “ir por los descarriados” es bien difícil, lo pueden tomar a mal y casi no existe efectividad al respecto.

RT y fav. Que algo guste o no en la iglesia es complicado. La Mesa Directiva de una congregación puede tardar horas tan solo decidiendo cómo organizarán el Desayuno de Resurrección junto con la Sociedad Femenil, y qué mensaje darán. El resultado será que no a todos les va a gustar, y a muchos les pasará inadvertido el esfuerzo. Pero, quizá, sin querer, un Anciano diga algo gracioso en el culto ¡y eso se vuelva chiste local recordado por mucho tiempo!

Asimismo en Twitter, un gran tuit pensado una y otra vez puede no alcanzar ni un fav, ni un RT, pero otro dicho al vuelo, se vuelve viral y hasta se convierte en uno de los más retuiteados en la historia, como le pasó a @YolandadeMena, quien el pasado 11 de febrero tuiteo: “Mi novio anoche se despertó a las 4am diciendo q habia soñado con un nuevo papa llamado "Francisco I" y hoy benedicto renuncia. @ardecabo”.

Como era de esperar, al cumplirse su profecía, el tuit causó furor, se volvió uno de los 3 con más RT en la historia: 90,881 para cuando esto se escribe. Así mismo la cuenta pasó de 1,000 a más de 20,000 FW. Aquí sí hay una diferencia con las iglesias, pues algunas aumentan seguidores con profecías que aun o nunca se cumplen (ni se cumplirán).

Como esto no pretende ser un tratado exhaustivo de #digiteología, se concluirá, de momento con la metaforización de Twitter en iglesia para terminar con algunos aspectos de Twitter metaforiza como enseñanzas para la iglesia.

La iglesia es Twitter

Comunidades. Twitter no es celoso. Uno puede formar parte, al mismo tiempo, de diversas comunidades. Mediante el símbolo # se puede acceder a comunidades conversacionales sobre un tema, y dar una opinión disímbola, no apegada a una ortodoxia. Esto no significa completa libertad, pues sí existe consenso, a veces global, y a veces muchos tuiteros sí son intransigentes.

No obstante, las iglesias pueden beneficiarse sí reconocen que no pueden acaparar la lealtad de sus miembros, que ellos participarán (quieran o no) en varias comunidades de conversación y tendrán su propia opinión. En Twitter pensar que por un hashtag puedo perder a un FW es algo muy ocioso. Desafortunadamente algunos sistemas de vigilancia eclesiástica (en especial con recién conversos y jóvenes) se especializan en esta ociosidad.

Carismas (egos) permeables. Si bien existen egos en Twitter, es decir la medición del alcance que tiene un usuario7, y algunos, como el de Barack Obama, son verdaderamente ingentes, esto no significa imposibilidad de crítica, ni que, necesariamente exista una vigilancia o represalia para el crítico.

Desde luego, sí han existido casos donde se persigue a algún tuitero cuyo tuit repercute negativamente o transgrede un estatuto8, pero si lo vemos por el lado de todas las críticas que hora por hora circulan en esta red social a prácticamente todos los personajes con o sin Twitter, puede decirse que, al menos hasta este momento, se respira un aire poco inquisitorial. Las iglesias se beneficiarían mucho de esta enseñanza, si los grandes líderes se volvieran permeables, tocables y no rechazaran cualquier crítica o ¡peor!, persigan a quien la realice.

Errores. Cometer un error en Twitter es como hacerse pipí en la piscina: ¡todos lo van a ver! Los usuarios de Twitter lo han aprendido con sudor y sangre. Cuando una cuenta, en particular una cuenta institucional, comete un error, el primer desatino que puede realizar es tratar de ocultarlo, pues Twitter forma parte de la cultura indeleble (de la que hablaremos luego). La segunda gran equivocación que suele cometerse ante errores en Twitter es defenderse, y la tumba se termina de cavar si se agrede a quienes se burlan o replican el error. Esto le pasó el año pasado a la marca mexicana de productos femeninos íntimos Saba9. Intentando realizar una dinámica en redes tuiteó:

¡Tómate una foto con los nuevos tampones ESTILOS con aplicador largo y gana un iPad …pasa la voz, tu foto debe tener mucho ESTILO!

De inmediato muchas usuarias se incomodaron, otras lo tomaron a broma, debido a que se daba a entender que la foto fuera tomada ¡con el tampón puesto!, y no con el empaque del nuevo producto, como iba en realidad la dinámica. La marca remató con un comentario de defensa:

Una disculpa a nuestras FW. Estamos muy decepcionadas por los comentarios desagradables que recibimos el día de hoy. Saba #OrgullosamenteMujer.

En realidad no hubo disculpa alguna, sino un ataque a la comunidad tuitera, pasando por alto la responsabilidad que el Community Manager tuvo para generar esos comentarios. Si el primer tuit generó hilaridad, la respuesta de la marca provocó enojo, rechazo y UF.

A las directivas de muchas iglesias esto les pasa frecuentemente, si tienen algún equívoco que provoca burla, inmediatamente los involucrados se asumen en su papel de “intocables siervos de Dios” y condenan los comentarios. Como ocurre en Twitter estas actitudes de superioridad no son bien vistas, y si por muchos milenios las iglesias podían sentirse seguras de que, con todo e inconformidad, seguirían teniendo fidelización de sus miembros, estamos ya en una época donde el UF es una opción clara y fácil para tuiteros y creyentes.

__________
  1. MÉNDEZ, Raúl, Teología digital, ¿qué tiene que ver Jerusalén con Facebook?, Razón y Pensamiento Cristiano, 12 de julio, 2012. Disponible e http://www.revista-rypc.org/2012/07/teologia-digital-que-tiene-que-ver.html
  2. RICOEUR, Paul, Teoría de la interpretación. Discurso y excedente de sentido, Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2006: La metáfora viva, Madrid, Ediciones Cristiandad, 2001.
  3. El ejemplo de tuit señalado merece una explicación. Twitter ha generado una nueva forma de interacción entre los géneros, el lenguaje, referentes y significados de mujer/hombre y masculino/femenino alcanza, de hecho cierta paridad. Por ejemplo, en la liga citada se dice “Cosas que los hombres odian de las mujeres”. Se trata de una oración en tercera persona u objetiva. Por otra parte en la misma revista se lee otro artículo “Cosas que las mujeres odian de los hombres”. Aquí el término “odiar” es despojado de sus connotaciones violentas/patriarcales y se refiere a un sentido lúdico a ciertos aspectos de la relación mujer/hombre. Aun es temprano para entender todo lo que las Redes Sociales están generando en las relaciones de género, pero aquí se apuesta en que el sentido del humor puede ser instancia de equidad. Aun así, se deja este punto abierto.
  4. “Chilango” es el término de referirse a los habitantes de la Ciudad de México. Se dice que esta ciudad se pobló con personas provenientes de otros estados que llegaban a cosechar chiles y de ahí el apodo.
  5. Véase, al respecto, el exquisito trabajo: YATES, Nigel, Liturgical Space. Christian Worship and Church Buildings in Western Europe 1500-2000, Hampshire, Ashgate, 2008.
  6. CASTILLEJOS, Evelyn “Las redes sociales a la moda”, Revista Merca 2.0, México, enero 2013
  7. URBAN Dictionary , disponible en http://www.urbandictionary.com/define.php?term=twitter%20ego
  8. Recuérdese la advertencia realizada desde el Vaticano: NOTIMEX, “Excomunión para cardenales que filtren detalles del cónclave”, Univisión Noticias, 22 de febrero de 2013.
  9. SEXENIO, Saba causa polémica en redes sociales, 15 de agosto, 2012 http://www.sexenio.com.mx/articulo.php?id=18386

ACERCA DEL AUTOR
Raúl Méndez Yáñez es Antropólogo Social por la Universidad Autónoma Metropolitana, México, con estudios en el Seminario Teológico Presbiteriano. Actualmente ejerce como Profesor de Masculinidades en la Comunidad Teológica de México. Autor en diversos libros y revistas latinoamericanas de ensayos que versan sobre fenómeno religioso y consumo, teología y redes sociales, así como sobre la obra de Mary Douglas.
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