La Ciencia Económica: Un panorama general

Luis Fernando Ortiz, México

“La realidad es única, total. Pero para acceder a su conocimiento se parcela. La primera parcelación de la realidad la divide en realidad natural y realidad social. Esta última se configura como la sociedad”

Se utiliza la palabra “Economía” en nuestro vivir diario para designar a todo aquello que tiene que ver con el dinero. Observamos los periódicos y escuchamos las noticias donde todos ellos hacen referencia a números, que mucho o poco entendemos y, damos por supuesto que, Economía se refiere únicamente a cifras y cantidades.

Sin embargo, más allá de esas percepciones encontramos que la “Economía como ciencia no se encarga de estudiar cuestiones puramente monetarias —aunque las estudie también— y podemos afirmar que la ciencia económica no es la ciencia de los números puesto que, “la sociedad es algo más que un número de individuos (...) Entre los cuales existen ciertas relaciones precisas y más o menos estables. La forma de la sociedad es determinada por el carácter y la forma de estas relaciones. Las ciencias sociales abarcan todas aquellas ramas del conocimiento que tienen por fin el estudio y la comprensión de estas relaciones y de sus cambios en el curso del tiempo.”1

La economía como ciencia social, estudia a la sociedad humana y más específicamente, las relaciones que contraen los hombres al producir los bienes y servicios que necesitan para subsistir. Los hombres no producen solos sino en sociedad y lo hacen con un fin: Satisfacer sus necesidades. Viven en sociedad y, “se entiende por sociedad el conjunto de seres humanos relacionados entre si a través de conexiones estables cuyo fin es lograr de forma colectiva la satisfacción de las necesidades de cada miembro del conjunto, asegurando la subsistencia individual y del grupo”2.

En definición concreta la Economía es la ciencia que estudia “las leyes de la producción social y de la distribución de los bienes materiales en las diferentes fases de desarrollo de la sociedad humana” 3. Observamos entonces que la Economía va más allá del análisis matemático formal o cuantitativo —aunque no se niega la importancia de este análisis— o de una interpretación monetaria de la realidad, sino que busca encontrar las leyes que rigen la producción de bienes en una forma de sociedad determinada. Así, examina los factores que ayudan a mejorar la producción tales como el mejoramiento de la tecnología y los avances científicos de otras ramas que, permiten aprovechar de una mejor manera los recursos naturales, por ejemplo la introducción de la máquina de vapor que marcó el inicio de la revolución industrial y las grandes fabricas o, también la revolución informática en la cual nos encontramos inmersos.

Pero no solo se remite al análisis del factor tecnológico, sino que incorpora diferentes elementos muy diversos; la forma en que se encuentra dividida la sociedad, es decir, las clases sociales que la forman y, como esto afecta en la distribución de la riqueza generada en la producción. La forma en que la educación incide en la formación de una conciencia y como ella provocará innovaciones. El modo en que los gobiernos están sujetos a presiones de determinados grupos sociales, que los llevará a tomar acciones en muchos casos de opresión o en otros casos actos —los menos— progresivos y como consecuencia de bien colectivo.

Otro factor, es la religión y creencias de los diferentes pueblos que se encuentran habitando la tierra. Factor que en ocasiones se omite pero que es imposible ignorar.

Al analizar la sociedad nunca se puede dejar fuera sus creencias ni su forma de pensar pues, esto afecta su modo de proceder. La religión forma una parte importante en el desempeño y funcionamiento de la comunidad social, puesto que, le limita o promueve la búsqueda de un mayor conocimiento de sus circunstancias. Circunstancias que podrán ser modificadas para el beneficio social o, que al tratar de modificarlas perjudicará un sector social y, por lo tanto, ciertos actores sociales buscaran por todas las formas posibles evitar que exista una transformación que les limite sus privilegios.

La religión dijo Marx, es “el opio del pueblo”. Y aunque a partir de esa frase muchos la tomaron como un argumento por el cual tener una actitud de repudio a cualquier cosa que oliera a religión, la realidad es que, la actividad religiosa mucho tiene de importante para el progreso económico o para su freno total.

Nuestro trabajo a partir de ahora y que será desarrollado en publicaciones posteriores, será observar la relación existente entre el desarrollo de la civilización humana —bajo un prisma económico— y sus formas de expresión religiosa. Observando las cosas de esta manera nos daremos cuenta de que “el cristiano” no puede estar apartado de las esferas económica, política y social pues ya se encuentra inmerso en ellas por el solo hecho de ser humano

Encontramos como conclusión que la Ciencia Económica estudia, como toda ciencia, la realidad objetiva, y que esta realidad se parcela en dos realidades: La realidad natural que es estudiada por las “Ciencias duras” o exactas y, otra realidad, que es la realidad social estudiada por la Ciencias Sociales entre ellas la Economía. Y en este campo de acción será donde desarrollemos nuestra labor, que nos ayudara a comprender de una mejor manera nuestra sociedad para actuar sobre ella.

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  1. SWEEZY, Paul M. “Teoría del desarrollo capitalista”. México. Fondo de Cultura Económica, 1982. p.13.
  2. MARTINEZ Peinado, Javier. “Economía Mundial”. Madrid. Editorial McGraw-Hill, 1995. p.3.
  3. ACADEMIA DE CIENCIAS DE LA URSS. “Manual de Economía Política” México. Editorial Grijalbo. p.15.

ACERCA DEL AUTOR
Luis Fernando Ortíz es estudiante de Licenciatura en Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México, con especial interés en temas como la economía política, la historia del pensamiento económico, el desarrollo económico y del capitalismo, y el subdesarrollo. Además participa en el ministerio universitario MIES UNAM.
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