La repoblación del mundo por los dioses

Pablo Morales Arias, Ecuador.

La religión fue para los pioneros de la Sociología un tema fundamental e ineludible. Durkheim medita y analiza la utilidad del fenómeno religioso para mantener la cohesión social de los pueblos de Europa. Weber comprende que hay ciertas relaciones entre los modelos ético-morales aprendidos en determinados cultos religiosos y las formas económico-sociales y políticas que se viven en las sociedades que los practican. De todos modos, el proceso posterior de las ciencias sociales irá encaminando la investigación cada vez más hacia determinadas líneas de comprensión más y más agresivas respecto del fenómeno religioso. Parece volverse santo y seña de la mayoría de investigadores sociales del período de la postguerra la frase de Nietzsche “negar a Dios será la única forma de salvar el mundo”. Se da por sentado que la religión es un mal que paulatinamente irá disminuyendo en las sociedades avanzadas a medida que la superstición dé paso a la ciencia y la religión al conocimiento empírico. El proceso de secularización por medio del cual las sociedades avanzadas van dejando de lado el pensamiento mítico-religioso es una realidad incuestionable para los investigadores sociales de la segunda mitad del siglo XX. Finalmente, piensan, que la religión terminará por arrinconarse en la esfera de lo privado como resultado del avance de la modernidad caracterizada por Danièlle Hervieu-Leger como:
  1. Racionalización progresiva de la sociedad. Cabe resaltar que se trata de un determinado tipo de racionalidad, es decir, la instrumental.
  2. Paulatino proceso de autonomía del sujeto. Ya no acepta lo meramente dado, desea decidir por sí mismo qué aceptar y qué rechazar.
  3. Especialización de las instituciones. O como lo denominó Weber, burocratización de la sociedad. Se limita a la religión a una mera esfera emotiva del ser humano y se busca ausentarla de las demás esferas de la sociedad.
Frente a estos procesos característicos de la modernidad y radicalizados en la hipermodernidad o modernidad avanzada, la religión no puede sino replegarse y desaparecer, como preveían los sociólogos de los años 60’s y 70’s. No obstante, lo cierto es que a medida que nos adentramos en el siglo XXI, podemos constatar que los movimientos religiosos, lejos de menguar crecen de manera agresiva. Esto, no sólo sucede en las periferias del mundo civilizado sino incluso en los mismos centros del poder mundial y en los espacios más característicos de la civilización occidental como es el caso de Estados Unidos. De hecho, los últimos conflictos bélicos de nuestro siglo han tenido mucho que ver con temas religiosos. Mientras de un lado se llamaba a una nueva guerra santa, del otro se aupaba a “defender nuestro occidente cristiano”.

El proceso de secularización según el cual las sociedades más avanzadas irían dejando de lado la religión a medida que vayan adentrándose más en un mundo sin misterios, parece ser seriamente cuestionado por la misma realidad de los hechos. Por otro lado, algunos investigadores sociales no han tardado en llamar la atención sobre otro aspecto que cuestiona la desaparición de los elementos religiosos de las sociedades avanzadas. Se trata del carácter religioso de algunos movimientos sociales como es el caso del comunismo. Si por religión se entiende un cierto modo de esperanza en un mundo mejor al final de la historia, a lo mejor el movimiento político que nace como fruto de las obras de Marx calce perfectamente en la definición de movimiento pseudo-religioso, como lo catalogó en su tiempo Raymond Aron.

Otra manera de expresarse de las nuevas religiones seculares ha sido –según el parecer de algunos investigadores- el de la ciencia. Presentándose, en cierto modo, todopoderosa y buscando despejar todo sesgo último de oscuridad en el conocimiento humano evidencia en este mismo anhelo ciertos rasgos propios de los sistemas religiosos. En base a este tipo de experiencias, las ciencias sociales paulatinamente han ido tomando una posición un poco más reservada respecto del futuro de la religión. Hoy en día ya no se habla tan socarronamente como antaño del fin de la religión. Esto, al menos, en los círculos más serios de las ciencias sociales. Es un hecho que la religión ha sabido adaptarse a las sociedades contemporáneas en que le toca vivir.

Una de las principales figuras del análisis actual de la religión es Danièlle Hervieu-Leger quien rechaza la pretensión de que las grandes religiones institucionalizadas vayan a desaparecer paulatinamente. Lejos de esto, dice ella, estas sirven como una especie de grandes reservorios a los cuales acuden los individuos para elaborar subjetivamente sus propios relatos creyentes.

Quizás a modo de ejemplo pueda sernos útil el caso del “ateo” Sam Harris, quien vincula a su fervientemente defendido modelo agnóstico un estilo de espiritualidad budista e hinduista 1. Este tipo de conexiones tan peculiares pueden ser muy comunes en nuestras sociedades contemporáneas.

El cristianismo no enfrenta, en la actualidad, la extinción del pensamiento religioso. Si debe hacer frente, en cambio, a un duro cuestionamiento de los dogmatismos. El pensamiento único, que surge con la unificación de la iglesia a través del proceso histórico social vinculado a Constantino durante el siglo IV es el que debe ser analizado. Previo a este período tenemos una iglesia variopinta que asimila diversas formas religiosas en diversos espacios culturales del imperio sin por ello dividirse. Todas beben de la fuente común que es Cristo, pero cada una lo asimila de diferente manera y en diálogo permanente con su propio contexto. El espacio social y la forma religiosa actual de nuestras sociedades reclaman flexibilizar aquello que no es esencial al cristianismo y que ha sido adoptado paulatinamente a lo largo de los siglos, ocultando en muchos casos lo esencial de la fe cristiana.

Referencias
  • CIPRIANI, Roberto. Manual de Sociología de la Religión. Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2004
  • DORTIER, Jean-François y Testot, Laurent. Le retour du religieux, un phénomène mundial. Sciences Humaines. (160) Mayo, 2005
  • NANDA, Meera. Spirited away. [En línea] <http://newhumanist.org.uk/973> [Consulta: 15 de Junio de 2011]
  • HERVIEU-LEGER, Danièlle. La Religion et ses nouvelles formes. [En línea] <http://bit.ly/oYGezf> [Consulta: Junio de 2006] 2
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  1. http://newhumanist.org.uk/973 
  2. Sigo de cerca la conferencia de Danièlle Hervieu-Leger en este ensayo, la recomiendo enormemente para quienes desean profundizar.

ACERCA DEL AUTOR
Pablo Morales Arias es Licenciado en Teología del Seminario Sudamericano en Ecuador. Con estudios de Sociología en la Universidad Central del Ecuador, ha trabajado como investigador asociado en organizaciones como COMPASSION International y la Fundación ATAMAIN. Actualmente se desempeña como pastor en la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Carcelén, Quito.
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